Toma el control: Secado de Manos Deficiente
Muchos profesionales del sector de Aseos no se dan cuenta, en perjuicio propio, de que las toallas de papel constituyen la forma más higiénica de secarse las manos que existe. El Director de canal de KIMBERLY-CLARK PROFESSIONAL*, Martin Knight-Jones, explica los fundamentos de la nueva campaña paneuropea de Secado Higiénico.

Existe constancia de que la forma más higiénica de secarse las manos que existe, consiste en usar toallas de papel. Un estudio riguroso llevado a cabo por la Universidad de Westminster (Londres) en fechas recientes estableció que, mientras que las toallas secamanos reducen drásticamente la presencia de microbios en las manos después de secárselas, los secadores de aire caliente hacen que proliferen de forma considerable.

A pesar de esto, muchas organizaciones y empresas insisten en utilizar secadores de manos, e incluso toallas textiles, en sus aseos. Es obvio por qué lo hacen. Quizá piensen que vaciar una papelera llena de toallas de papel usadas es un fastidio del que pueden prescindir, pero también existe la posibilidad de que tengan un contrato y crean que encontrar un sistema nuevo resultaría costoso en tiempo y dinero.
En ambos casos, estas empresas no se están dando cuenta de que la elección del sistema para secarse las manos podría estar costándoles el negocio. Una higiene deficiente puede incrementar la ausencia por enfermedad del personal, lo que repercute directamente en la eficacia y la productividad de la empresa u organización. Lo más probable es que el uso de secadores de manos o toallas textiles para ahorrar en gastos de limpieza sea un grave error, sobre todo ante enfermedades tan contagiosas entre la comunidad como la gripe H1N1.